domingo, 11 de octubre de 2015

Avanzando por el camino del yoga.


Cuando entré por primera vez a una clase de yoga fue de kundalini.
Mi maestro, Jai Dev Singh, llevaba turbante y barba. Mostraba las posturas y después nos observaba y controlaba el tiempo de cada asana. Daba unas explicaciones excelentes sobre los beneficios de cada ejercicio y la verdad es que era muy buen maestro. No me cabe la menor duda de que lo sigue siendo.

Yo me enamoré del kundalini yoga especialmente por los mantras, en mi familia somos muy cantarines, hay varios músicos y cuando mi madre me llevó al centro cultural de mi barrio para que conociera ese tipo de yoga la verdad es que aluciné. Yo solo tenía quince años, y el hacer ciertas posturas no me costaba tanto, lo que más me suponía una dificultad era meditar, pero con el tiempo y la práctica lo fui consiguiendo y lo noté muchísimo en mi vida diaria.

Después de hacerme profesora de kundalini, y llevar once años dando clases, aprendes muchas cosas en la práctica. Tampoco he dejado de estudiar más a cerca del yoga en general. Mi segunda maestra, Hari Simran Kaur siempre me insistía y me insiste en que nunca deje de estudiar, aprender, descubrir, y esto me ha ayudado a darme cuenta de muchas cosas dentro del camino del yoga, entre ellas, que el kundalini yoga es tan específico, avanzado y especial que no todo el mundo está preparado para practicarlo y entender su filosofía.

El propio maestro Yogui Bhajan (Har Bhajan Singh Kalsha), practicó hata yoga durante doce años antes de adentrarse en el mundo del kundalini.

El hata yoga es importante que lo practiquen las personas que les cuesta concentrarse, que viven de manera más terrenal, que necesitan preparar su cuerpo antes de empezar a despertar energías y practicar pranayamas (respiraciones) avanzados. Esto no quiere decir que no puedas ir introduciéndoles poco a poco en las técnicas de kundalini.

Durante todo este tiempo, me he encontrado a algunas personas que renegaban del kundalini porque ya estaban cómodas haciendo hata y no les gustaba nada la meditación. Les sorprendía también que  los ejercicios fueran en movimiento, a diferencia de las asanas del hata, que son estáticas. Bueno, todo tiene su porqué.

El hata es estático, precisamente porque al tiempo que estiras y fortaleces tus músculos, permaneces en una quietud física para transmitirla también a tu mente y llegar a concentrarte solo en ti mismo, sumergiéndote en un estado de concentración absoluta donde los pensamientos paran de golpe. ¿Has probado a hacer la postura del árbol? ¡Es prácticamente imposible pensar en nada! Tienes que estar pendiente en todo momento de no caerte y mantener tu equilibrio sobre un pie. Si no eres capaz de dominar tu cuerpo en equilibrio ¿Cómo vas a ser capaz de dominar tu mente?

Una vez que aprendes poco a poco a dominar todas esas asanas y llegar a meditar en cada una de ellas, dominando tu respiración, puedes seguir avanzando con pranayamas más energéticos y finalmente con kriyas de kundalini yoga, en las que te moverás como nunca lo has hecho haciendo que tu prana circule por tus nadis, desbloqueándolos y preparandolos para poder despertar la kundalini.

En kundalini yoga se le da mucha importancia a los ejercicios de espalda, pues hay que preparar a la columna vertebral y a la médula espinal para el despertar de la energía. Se practican ejercicios para los tres nadis principales que recorren la espalda, Ida, Pingala y Sushumna. 

Quizás lo que más echa para atrás a la gente cuando hacen por primera vez kundalini yoga son los mantras que se cantan al principio y al final de la clase, e incluso durante.
Si es cierto que la estructura de una clase de kundalini es muy ritualista, pero es necesario pues tras el canto inicial dejas todos tus problemas fuera de ti y tras el canto final, te despides de ese momento que has disfrutado para estar contigo mismo y enfrentarte a lo que te queda de día.

Es un poco como la ceremonia del té y sus diferentes fases, al principio recorren un jardín por un caminito empedrado hasta entrar en la sala de ceremonias, dejando atrás todo lo que uno es, y finalmente saliendo de nuevo, al mundo real, tras haber compartido el té con todos los invitados, de una misma taza, para unirte con ellos, y después tomar un té individual en la fase final, para reconocer que seguimos siendo seres individuales de cara al exterior. 

Con esto quiero decir que al principio yo me agobiaba mucho dando kundalini yoga porque pretendía que le gustara a todo el mundo y que entendieran lo que era realmente. Pero también hay que comprender, que hay gente que no está preparada y hay que enseñarles poco a poco, desde el principio, una técnica más sencilla para que logren entender la avanzada. Es como si quisieras enseñar a multiplicar antes que a sumar.

Así es como he entendido que todo tiene su momento y sus ritmos, no hay que agobiar a nadie con nada ni volverse un maestro filosófico cuando en realidad la gente acude a una clase de yoga a evadirse, a que le corrijas, le alientes, de digas "sigue así, lo estás consiguiendo" y finalmente "relájate y vete a casa". Cuando su curiosidad hacia el yoga despierte, preguntarán y entonces sabrás que es el momento de que tus alumnos sigan avanzando por el camino del yoga.


sábado, 10 de octubre de 2015

Adho Mukha Svanasana El perro boca abajo (El triángulo, la montaña o el perro boca bajo






Esta es una de las posturas más conocidas del yoga porque forma parte de la serie de Surya Namaskar, en saludo al sol.

La puedes formar desde la postura de la vaca (en cuadrupedia, a cuatro patas) y desde ahí ir subiendo los glúteos tan alto como puedas.

Has de distribuir equitativamente el peso entre tus manos y tus pies. Ojo con no llevar excesivo peso hacia las manos, porque cargarás las muñecas y sentirás dolor.

La postura en ideal requiere que apoyes completamente los pies en el suelo, desde los dedos al talón, pero si tienes acortamiento isquiotibial, te tira mucho por detrás de la pierna y no puedes estirar del todo las rodillas, no pasa nada, mantén los talones arriba y las piernas semi-flexionadas, hasta que con la práctica logres que los músculos de la pierna se vayan estirando poco a poco.

También puedes colocar un ladrillo de corcho o una mantita doblada debajo de los talones para que te cueste menos mantener la postura.

Adho Mukha svanasana ayuda a estirar el nervio ciático, los isquiotibiales, ayuda a fortalecer los brazos, a colocar correctamente y de manera alineada la cintura escapular y a nivel interno es muy buena para la circulación, especialmente hacia la cabeza y para combatir el estreñimiento.

Contraindicaciones:

Si tienes la tensión alta no se recomienda hacer posturas invertidas donde se aumente el flujo hacia la cabeza, así que se aconseja practicarla durante unos segundos, entre 15 y 30.

Si sufres desprendimiento de retina no se aconseja practicar esta asana.

Si te duelen mucho las muñecas o tienes problemas de túnel carpiano, puedes modificar la postura apoyando los antebrazos en el suelo, de la mano hasta el codo.



miércoles, 7 de octubre de 2015

Chakra de la tortuga

Debajo del chakra de la garganta y encima del chakra del corazón hay un chakra menor con un patrón de energía radiante que se asemeja a una tortuga, o kurma en sánscrito. La meditación en este centro de energía aporta calma que a veces se aproxima a la paz de la hibernación.
La tortuga es el símbolo universal de estabilidad y resolución firme. Una vez decide esconder la cabeza y las patas, nadie ni nada le puede hacer cambiar de opinión. En la mitología hindú es una tortuga la que aguanta el universo. Sus cuatro patas, la cabeza y la cola pueden ser una analogía de los cinco sentidos más la mente. La capacidad de la tortuga para ocultar sus extremidades y estar en paz consigo misma es un símbolo de la práctica de pratyahara en el yoga. Aunque suele traducirse como "retirada de los sentidos", esta práctica se describe mejor como la retirada de la energía mental de los sentidos.
Los sentidos son como aparatos eléctricos que sólo funcionan cuando se enchufan a una fuente de energía. Si, por ejemplo, estás absorto en un libro, quizás no oigas el teléfono: a tus oídos no les pasa nada, pero tu energía mental está siendo canalizada hacia tus ojos. En el pratyahara "desconectas" adrede tus sentidos de su fuente de energía. Cuando te sientes para iniciar la meditación, intenta desconectar los sentidos. No dejes que la energía viaje de tu mente a tus ojos, nariz, oídos, piel o boca, ni a tus manos ni pies (la palabra sánscrita para los sentidos incluye a los órganos de la acción). Esto significa que dejas de ver, oler, oír, palpar, moverte o trabajar. Cuando la energía mental ya no escapa, estás practicando pratyahara y asumes las cualidades de la firme y tranquila tortuga.

"Con la concentración firme en la tortuga sita en el hoyo de la garganta se consigue la calma total de cuerpo y mente".
Patanjali. Sutras de Raja Yoga, 3.31


sábado, 26 de septiembre de 2015

Cuando la pena ahoga

Cuando la pena ahogue, no tengas miedo a llorar, siempre es mejor soltarlo todo que despertarte bañado en sudor por una pesadilla.
La pena a veces es precedida por la ira o el enfado que se va transformando en tristeza al no comprender ciertas cosas que suceden en la vida, a esto se le llama frustración.

Cuando alguien insinúe que no puedes, que eres menos que alguien, que no entiendes, que no has vivido sus experiencia, no te entristezcas. Sí que puedes, nadie es más que nadie y en cuanto a entender una experiencia no vivida a eso se le llama empatía. 

Hay veces que para evitar nuestra propia tristeza, hay que decir no, hay que tirar de amor propio y rechazar ciertas situaciones o personas que no nos ayudan y por el contrario se aprovechan de nosotros o simplemente nos atacan. 

No te entristezcas si no entiendes el comportamiento de una persona contigo, puede que ese día no sea su día y tú realmente no tengas nada que ver a pesar de haberte convertido en el blanco de sus problemas, frustraciones o desengaños. 

Lo mejor para no estar triste, lo he dicho muchísimas veces es nunca esperar nada de nadie, porque siempre estarás a merced de la decepción.

Ya sé que el hecho de no esperar nada de nadie es algo muy triste, pero es una forma de desapego que tenemos que aprender a utilizar muchas veces para que la decepción no pueda con nosotros. 

Puede que pienses que no esperar nada de nadie signifique la soledad. No tiene porqué, simplemente caminarás por la vida con una sensación más relajada a la hora de tratar con las personas. Es como esa frase "El no ya lo tienes". 

Así que no estés triste, pero a la vez permite que la pena fluya hacia fura, no te la guardes, nunca en la vida, no le des pie a que se convierta en una depresión.



miércoles, 19 de agosto de 2015

Curso de Meditación Kundalini según lo enseña Yogui Bhajan


¿Por qué hacer este curso?


Este no es un simple taller de meditación, es un tiempo que vas a utilizar para aprender a usar unas determinadas herramientas que luego vas a aplicar en tu día a día. No es para llegar a ser un gran gurú ni maestro, es para llegar a ayudarte a ti mismo y a los demás.

¿Por qué meditación kundalini?

Porque son una serie de meditaciones, pranayamas, mantras, etc que fueron enseñados por el maestro Yogui Bhajan, que dedicó su vida a enseñar la tecnología del Kundalini yoga.

¿De dónde surge dicho yoga?
Hablaremos del Gheranda Samhita, uno de los libro yóguicos más importantes que existen, precedido por el Hata Yoga Pradipika. 

¿Y qué es la kundalini?
Este concepto estará altamente presente durante todo el curso. Se hablará de lo que es a nivel etérico y físico, su despertar correcto y erróneo, a tiempo o prematuro, efectos beneficiosos del despertar controlado y la importancia que tiene el prana, los nadis y los chakras en relación con esta energía.

Un sábado al mes recibirás los apuntes correspondientes a cada módulo. Lo único que necesitas es ropa cómoda, una botella de agua, bolígrafo y cuaderno de notas y muchas ganas de aprender.
Al finalizar el curso recibirás un diploma y un regalo sorpresa realmente útil como consulta.

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