domingo, 14 de junio de 2015

La Verdad a cerca de la iluminación

La iluminación es la meta y el fin de toda persona que sigue un camino espiritual, alcanzar la paz, la calma, llegar al nirvana...
¿Pero por qué se alcanza esa calma?
La iluminación hace referencia a darse cuenta o ser consciente de algo que no veíamos, que permanecía velado u oscuro a nuestros ojos. 
Cuando vas desentramando toda esta maraña que supone el comportamiento de la sociedad humana, vas reconociendo determinado patrones que después te hacen actuar de una manera más comedida y serena. Te vuelves más paciente y eres capaz de adelantarte a comportamientos indeseados o problemas, antes de que sucedan, pues eres capaz de saber las consecuencias.
Piensas más antes de hablar y poder herir a alguien, te vuelves más comprensivo y amoroso, y no juzgas a la gente, si no que tiendes a tratar a todos igual.
Toda circunstancia y persona se convierte en una ocasión de aprender y ves que recibes lecciones cada día de todo tipo de personas y en un sin fin de situaciones. Te vuelves más atento y alerta, te enfadas cada vez menos, disfrutas más de las cosas simples, y lo material empieza a ser algo superfluo, reconociendo que al fin y al cabo es efímero. 
Las cosas que antes tenían importancia empiezan a perderla, las riquézas, los títulos, estudios, logros personales, competiciones, etc. Incluso prierdes el interés por llevar siempre razón. Es decir, el ego va mengüando y terminas identificándote con un yo más profundo, el yo que disfruta con un paseo por el campo, una siesta, la conversación con un viejo amigo, y te terminas dando cuenta, que lo realmente importante es el trato que las personas nos damos las unas a las otras. Ya sabéis, la belleza está en el interior, pues el comportamiento es lo que hace realmente bella a una persona que comparte su sabiduría para hacer sentirse en paz a otra. Eso es exactamente un maerstro iluminado.

Amrit Nam Kaur