lunes, 17 de octubre de 2011

1 Chakra (raíz) Muladara




-Localización: Base de la columna, en el perineo.
-Glándula/órgano: Corteza y médula adrenal.
-Color: Rojo.
-Elemento: Tierra
-Estructura del sistema nervioso asociada: Plexo coccígeo
-Órganos asociados: Colon, recto, columna y riñones.
-Músculos asociados: Psoas/ilíaco, sóleo, gastroecnemio, músculos de la piel.
-Meridianos asociados: Vejiga y riñón.
-Número de vórtices: Cuatro.
-Nota musical: Do.
-Ritmo vibratorio (radiónica): 66658874
-Frecuencia: 81.1 hertzios.
-Tattwa asociado: Apego.
-Características psicológicas y espirituales: Yo, supervivencia, aislamiento, eliminación, compañerismo, la materia, lo físico. Cuando el chakra no está equilibrado: inseguridad, duda.
-Patologías asociadas: Patología colorrectal, incluido el cáncer, estreñimiento.
-Planeta asociado: Saturno.

Explicación:

­El primer chakra, situado en la base de la columna, representa nuestra conexión más estrecha con la tierra y sus energías. Es una parte etérea y primaria de nuestro yo más básico y el que está más cerca del mundo de los sentidos que cualquier otro chakra.
Este centro energético es el reino de los hábitos, del comportamiento automático inconsciente, y de nuestros impulsos más básicos de supervivencia.
Muladara está estrechamente relacionado con la eliminación, el ano y el intestino grueso.
 Estamos rodeados de toxinas y gracias a la actividad excretora del primer chakra, podemos eliminar lo que no nos pertenece y devolverlo a la tierra. Es muy importante que nuestra actividad eliminadora esté funcionando de manera adecuada para una óptima supervivencia.
El primer centro chákrico está muy unido a la actividad pránica, ya que dicha energía, llega hasta él a través de los canales energéticos Ida y Pingala, para así aumentar su energía y equilibrarse. Si esto no llegara a suceder, el primer chakra no podría generar la energía Kundalini suficiente para luego ser elevada hacia el resto de los chakras.
Cuando el chakra no funciona correctamente, la energía se estanca y esto hace que la persona adquiera un comportamiento obsesivo de cara a su   supervivencia más terrenal. Le obsesiona la salud, el dinero, su posición social. . . y esto provoca ese estancamiento en el mundo material impidiendo que su mente alcance un estado neutral. Es entonces cuando la mente se obsesiona con los pensamientos negativos, la codicia, la venganza, los celos y el rencor, llegando incluso a crear un estado de aislamiento del propio individuo, conduciéndole así a un estado de inseguridad e incluso de paranoia.
Sin embargo, cuando la energía del primer chakra fluye correctamente, la persona es capaz de eliminar los pensamientos negativos con facilidad así como deshacerse de los malos hábitos. Esto creará una fuerte sensación de seguridad y estabilidad psicológica y emocional fortaleciendo de este modo nuestro sentido del “yo”. Lo que sucede a continuación, después de haberse fortalecido la personalidad, es el deseo de compartir dicha fortaleza con un grupo, generándose así un sentido del compañerismo, a nivel familiar o de cualquier otro grupo, con la intención primaria de protegerlo, de ayudarlo a sobrevivir. También nos hace desarrollar la lealtad, la estabilidad, la firmeza, haciéndonos sentir autosuficientes, sin preocuparnos de posibles carencias emocionales, y potenciando nuestra confianza.