viernes, 8 de junio de 2012

Los Libros Sagrados del Hinduismos


El hinduismo empieza con los textos sagrados de los Vedas. Los estudiosos datan el nacimiento de estas escrituras hacia el año 6000 A.C. y otros hacia el año 4000 A.C. Pero la mayoría se inclinan por el año 3000 A.C.
La palabra veda significa "saber" o "conocimiento y se asigna a una serie de escritos que debido a su extensión y diversidad constituyen una auténtica enciclopedia religiosa, así como toda una tradición literaria, la más antigua del mundo. Dicha tradición es de origen ario misterioso pueblo indoeuropeo (quizá procedente del actual Irán) que invadió la India e impuso en ella su formidable cultura. El Sánscrito lengua de los arios, es considerado hoy en día como uno de los idiomas más ricos y difíciles.
De cualquier manera, parece indudable que su composición es anterior a casi todos los libros sagrados conocidos, cuando menos por lo que se refiere al primero de los cuatro Vedas, es decir, el Rigveda. Solamente podrían considerarse más antiguos que éste el I Ching (chino) y las Maximas de Ptahotep (egipcio).
Los Vedas son cuatro: Rigveda (conocimiento de los himnos sagrados), Samaveda (conocimiento de las melodías), Yajurveda (conocimiento de los rituales) y Atharvaveda (conocimiento de los poderes mágicos). De los cuatro, el más apreciado es el Rigveda que comprende 1028 himnos y cuyo tema central consiste en la lucha de los dioses (mito cosmogónico): Indra (suprema divinidad de los arios) y Vritra (el dragón o serpiente primordial). Estos arquetipos simbolizan los principios antagónicos pero complementarios del Cosmos y el Caos, respectivamente.
Luego aparecen los Upanishads, que son 200 libros sagrados que difieren con los Vedas en que los primeros realzan la creencia politeista y los segundos la monoteísta, considerando a Brahman como la única divinidad creadora del universo.
Y después tenemos el Mahabarata, escrito en verso, El argumento central del Mahabarata se refiere a la guerra entre dos familias Pandavas y Koravas - por la sucesión al trono. También llamados Pandos y Cauravyas, los integrantes de dichas familias están ligados por un antepasado común: el rey Bharata; de ahí que el título de la obra sea "la guerra de los bharatas". Según parece, los acontecimientos que relata el gran poema se sitúan hacia el año 3103 a.C.
Le sigue el Ramayana  (La Gesta de Rama), figura como la obra más espléndida de la literatura hindú, pues, sin duda alguna, supera en calidad de composición al Mahabarata. El Ramayana se atribuye al poeta Valmiki Prachetasa, aunque seguramente intervinieron varios en su redacción y Valmiki fue quien escribió la versión definitiva, confiriéndole así unidad de estilo y cohesión argumental.Esta obra consta de 24.000 versos en siete cantos, donde se refiere la encarnizada lucha de Ramachandra (encarnación de Vishnu) contra los Asuras y su soberano Ravana. En la mitología hindú, Asura es el símbolo equivalente al titán o demonio gigante,de manera que la epopeya retorna el mito de la guerra entre dioses y gigantes o, dicho en otros términos, el combate entre los poderes de la luz y las fuerzas demoníacas de las tinieblas.
Y por último está el Bhagavad-Gita (uno de los libros del Mahabarata) expresión sánscrita que significa, literalmente, Canto del Bienaventurado. Su contenido en la conversación de Krisna (Reencarnación de Vishnu) con su primo Aryuna en el campo de batalla  en los instantes previos al inicio de la guerra de Kurukshetra. Respondiendo a la confusión y el dilema moral de Áryuna, Krisná explica a éste sus deberes como guerrero y príncipe, haciéndolo con ejemplos y analogías de doctrinass yóguicas7 y vedánticas.Esto ha hecho que el Bhágavad-guitá sea considerado un resumen breve de las doctrinas hinduistas.8 Durante su discurso, Krisná revela su identidad como el ‘mismísimo Dios’ (suaiam Bhagaván), bendiciendo a Áryuna con una impresionante visión de su divina forma universal. Tanto los Vedas, como los Upanishads y el Mahabarata, no tienen autor, son de carácter anónimo.
Y en cuanto a fundador. . . como habréis podido comprobar es tan, tan antigua esta religión que sus orígenes se pierden en los tiempos y los estudiosos simplemente pueden hablar de un pueblo y no de una persona como fundador, en este caso el pueblo ario.