miércoles, 7 de octubre de 2015

Chakra de la tortuga

Debajo del chakra de la garganta y encima del chakra del corazón hay un chakra menor con un patrón de energía radiante que se asemeja a una tortuga, o kurma en sánscrito. La meditación en este centro de energía aporta calma que a veces se aproxima a la paz de la hibernación.
La tortuga es el símbolo universal de estabilidad y resolución firme. Una vez decide esconder la cabeza y las patas, nadie ni nada le puede hacer cambiar de opinión. En la mitología hindú es una tortuga la que aguanta el universo. Sus cuatro patas, la cabeza y la cola pueden ser una analogía de los cinco sentidos más la mente. La capacidad de la tortuga para ocultar sus extremidades y estar en paz consigo misma es un símbolo de la práctica de pratyahara en el yoga. Aunque suele traducirse como "retirada de los sentidos", esta práctica se describe mejor como la retirada de la energía mental de los sentidos.
Los sentidos son como aparatos eléctricos que sólo funcionan cuando se enchufan a una fuente de energía. Si, por ejemplo, estás absorto en un libro, quizás no oigas el teléfono: a tus oídos no les pasa nada, pero tu energía mental está siendo canalizada hacia tus ojos. En el pratyahara "desconectas" adrede tus sentidos de su fuente de energía. Cuando te sientes para iniciar la meditación, intenta desconectar los sentidos. No dejes que la energía viaje de tu mente a tus ojos, nariz, oídos, piel o boca, ni a tus manos ni pies (la palabra sánscrita para los sentidos incluye a los órganos de la acción). Esto significa que dejas de ver, oler, oír, palpar, moverte o trabajar. Cuando la energía mental ya no escapa, estás practicando pratyahara y asumes las cualidades de la firme y tranquila tortuga.

"Con la concentración firme en la tortuga sita en el hoyo de la garganta se consigue la calma total de cuerpo y mente".
Patanjali. Sutras de Raja Yoga, 3.31