El otro día estuve en el centro de salud de mi municipio y mientras mi chico y yo esperábamos nuestro turno, vi un cartelito frente a mí que decía algo como que no todo se soluciona con medicamentos, cosas tales como el desamor, el estrés, etc, alegando que estas cosas no son enfermedades, es la vida misma y que las cosas negativas también forman parte de ella. Ahí terminaba el mensaje, y perdonad el lenguaje que voy a utilizar pero venía a decir algo cómo, "No te vamos a recetar pastillas, así que asume tus problemas y si no lo haces jódete". Al menos esa es la sensación que me transmitieron a mí esas palabras, porque ni siquiera da al final un mensaje esperanzador como: "Busca un psicólogo, habla con tus amigos, practica yoga, diviértete, sal a pasear..." No, simplemente decía que la vida es dura. Yo me preguntaba quién habría sido el desaprensivo que había hecho ese "maravilloso" cartel. Cuando las personas están desanimadas, cansadas y tristes lo último que necesitan oír es que la vida es así, aunque sea cierto, pero son personas que lo que necesitan es que su ánimo se eleve y no que les digan "Vete acostumbrando", porque entonces sí que no tiran para alante. No me gusta cómo algunos médicos de cabecera tratan la depresión, sobre todo en gente joven, que amparándose en su juventud, piensan que es un estado pasajero y ni si quiera se molestan en saber si en su familia hay antecedente depresivos, o cuál es su estado económico, etc. Es realmente frustrante que te traten como a un idiota, como si no supieses lo que te pasa y ellos sí; personas que para empezar ni siquiera creen en la medicina holística y piensan que una enfermedad tiene que tener síntomas y si no, es que estás mal de la cabeza y ya está. Creen que la tristeza no es una enfermedad, sin darse cuenta de que a largo plazo puede tener consecuencias graves. Muchas personas se encuentran en esta situación, los hay que salen adelante, con mucho esfuerzo, eso sí, y se chocan contra un muro constantemente porque sus propios médicos de familia no les comprenden, y hasta que la depresión no deriva en una enfermedad física o le da a uno un infarto, algunos facultativos no mueven un dedo y le restan importancia. Estamos de acuerdo en que muchos estados de ánimo no tendrían que tratarse con ansiolíticos, pero esto tampoco se soluciona haciendo oídos sordos y dándole la espalda al paciente. Y para que este post no resulte demasiado crítico, os dejo este fantástico vídeo:
"Medita y sé Feliz"fue concebido en el 2009, pero debido a una serie de rifirafes con la editorial que lo iba a publicar, se quedó un año en standby hasta que decidí abrir este blog con gran parte de su contenido. No todo fue expuesto en el Rincón del Sadhu, aún os aguardan sorpresas y meditaciones interesantes en este libro que fue escrito con la idea de enseñar a meditar desde cero a cualquier persona y hacerle entender de dónde surge esta práctica. Mas que un libro de exposición de idea se trata de un manual, como si fuer un vademecun del yoga para consultar cuando uno se encuentra mal, encontrar la solución y ser feliz. Este incluyo meditaciones para principiantes, autoestima y antidepresivas, para la energía,
curativas, para la mente, para la prosperidad, para conectarse con el
infinito, para los chakras, para los diez cuerpos, los siete mantras de
la era de acuario, meditaciones de visualización, kriyas de Venus,
meditaciones en grupo, meditacionen tratakam y para niños. ¡¡¡Más de
100 meditaciones para ser feliz !!!
Ingredientes: 1/2 litro de leche de soja, 1 cucharada de maizena y dos de azucar de frutas, una manzana no ácida y canela molida.
Preparación: Disolver la maizena en la leche y
hacerla hervir unos 5 minutos, añadiendo entonces el azucar y la canela.
Colocar sobre un plato para horno y por encima colocar rodajas muy
finas de manzana pelada, que se espolvorean con canela igualmente.
Aprovechando que el horno está caliente, se dejan al grill unos minutos
hasta que doren.
lunes, 29 de septiembre de 2014
¡¡¡Mi primera novela "Cuando Lloran los Cerezos" ya está en Amazon!!!
LUGAR: Centro de Fisioterapia y Salud Integral Arco Reflejo. Sector Foresta 3, Tres Cantos, Madrid Contacto: 647 98 85 14 Consulta de horarios: 91 142 49 28 / 640 153 372 CLASES DE PILATES Tardes Mañanas Martes a las 20:00 Martes (Aún por determinar) Miércoles a las 19:00 CLASES DE YOGA Aún por determinar. MASAJES, REFLEXOLOGÍA PODAL Y REIKI Llamar al: 647988514 Si sois un grupo y necesitáis clases, no dudéis en preguntar precios y horarios. (*Abstenerse pervertidos, no somos un centro de masajes eróticos, sopena de denuncia inmediata)
Cuando uno camina por el sendero de la
espiritualidad siempre termina encontrándose con la palabra humildad, con
personas que te dan lecciones a cerca de cómo ser humilde, y de lo importante
que es para avanzar y en algunos casos "no acumular karma". Y todo esto es muy bonito y todo está muy
bien hasta que uno se da cuenta de que le están manipulando en base a este
concepto. Ser humilde está bien pero no que nos tomen
por tontos y por otro lado, ¿hasta qué punto la gente actúa humildemente sólo
para agrandar su ego? Hay personas que hacen obras de caridad o son
voluntarios para luego ir presumiendo delante de sus compañero: "¡Mira qué
buena persona soy!", otros para complacer a sus maestros espirituales, los
cuales están en sus casas frotándose las manos pensando en todo el dinero que
les has dado y otros, como los políticos, que pretenden que hagas cosas por
ellos sin pagarte un duro, como el tema del reciclaje: "Si reciclas, serás
un buen ciudadano", mientras que en los demás países europeos te pagan por
reciclar. Hay que ser humilde, pero también tener un
mínimo de dignidad y amor propio, si tú te dejas manipular por los demás,
porque saben que estás trabajando tu humildad y el amor hacia los demás,
utilizarán esto a su favor. Y una cosa está clara, nadie ha de trabajar gratis
y las cosas siempre hay que hacerlas a cambio de otras. Los habrá que se lleven
las manos a la cabeza y digan "Sólo piensas en el dinero". Yo no he
hablado de dinero, sino de un intercambio, porque si este no se ejecuta, es
cuando empiezas a desmerecer tanto tu trabajo como tu propia persona. Recuerdo un día hablando con un antiguo
alumno que me decía que la cultura debería ser gratis, refiriéndose a la venta
de libros, discos, etc, y entonces, yo como escritora, le pregunté ¿Entonces
yo, cómo me sustento si regalo mi trabajo? Si subvencionaran a los artistas
sería otra cosa, pero no es el caso. Y por otra parte, ¿Cómo recupero yo el
dinero gastado en mi carrera? Hay mucha gente que piensa que ser artista no es
un trabajo, creen que un trabajo es una labor que ha de ser tediosa, amarga, y
tener un jefe al cual odiar. Por otro lado, el otro día vi un curso que
ofrecían en una federación para ser formador de monitores y convalidación de
títulos. Te formaban para que tú luego dieses los cursos en cuestión en tu
propio centro de trabajo, ofreciéndote ellos los títulos, siendo tú el
principal beneficiario de los ingresos que generen los cursos. (Osea, que algo
se quedan ellos, pero al ser una federación es lógico, de algo tendrán que sustentarse).
Esto me hizo pensar en la diferencia que hay con las asociaciones, en las que
tu pagas una cuota, ya sea mensual o anual, y con ese dinero se organizan
eventos u otros cursos etc. ¿Pero qué pasa cuando tú "humildemente"
estás dando dinero para formar parte de una asociación y lo que recibes es una
revista bianual y un descuento nimio en las escasas actividades que organizan?
Pues que te enfadas, porque te das cuenta de que son los mismos de siempre, los
que controlan el tinglado, los que "trincan la pasta", sin dar ni una
humilde aportación de esos beneficios a la asociación, todo va para ellos, y
muchas veces de manera fraudulenta, no porque engañen a sus clientes/alumnos,
etc, si no porque engañan a una cosa, que ahora parece que los políticos ni
siquiera han oído hablar de ella, ¡sí hombre, esa cosa que se llama hacienda!
¡Hacienda somos todos! Y a mí me da la risa.
Información obtenida de http://www.cuencostibetanos.es Beneficios de la Terapia Sonora con Cuencos Tibetanos
Nadie
puede negar los beneficios que los cuencos tibetanos traen a las
personas. Su sonido es utilizado en terapias para sanar a personas que
tienen problemas psicológicos o emocionales, también disminuye dolores, y
hasta afirman que esta terapia sonora elimina células cancerosas del
organismo.
En las sesiones
de cuenco terapia los pacientes deben recostarse y cerrar sus ojos y
dejar que las vibraciones armónicas que producen los cuencos metálicos
entren en su cuerpo. Al terminar la sesión su equilibrio físico y
emocional quedaran estabilizados.
¿Pero
como se produce esto? Es que las vibraciones de los cuencos son tan
potentes que alteran el organismo del paciente de una manera armónica.
Durante la sesión el cuenco es colocado en las piernas del paciente, las
vibraciones comienzan recorriendo la columna vertebral y
desparramándose por todo el cuerpo hasta llegar al sistema nervioso y
órganos.
Los sonidos del
cuenco en la terapia hacen que el cerebro del paciente quede en un
estado de calma ya que lo ayuda a emitir ondas alfa, es por esto que
cuerpo pasa a estar totalmente relajado y la persona se siente bien.
Este estado aumenta la cantidad de Linfocitos T que son los que
refuerzan el sistema inmunitario.
Con los cuencos tibetanos se puede tratar: - Estados de depresión y angustia. - Contracturas musculares. - Desequilibrios psicológicos. - El estrés y la ansiedad. - Problemas de visión. - Dolores de cabeza. - Estados de ánimo. - Aumento de efensas del organismo. - Estabilidad mental y emocional. - Aumento de auto confianza. - Controla los estados de insomnio e hiperactividad. - Equilibrio del cuerpo físico, emocional, mental y espiritual. - Enrraizamiento planetario y personal. Sesión de Cuencos Una sesión de Cuencos Tibetanos es una
fusión de técnicas ancestrales de los Himalayas y herramientas modernas
de autoconocimiento que buscan transformar situaciones en nuestras vidas
y llegar rápido al estado deseado. Beneficios
Obtener calma y claridad a nivel mental y emocional.
Limpiar y purificar la energía del cuerpo, de las emociones y de la mente.
Reconstruir a través del sonido los tejidos del aura.
Entrar en estados de total relajación.
Ser consciente de mi y ver con más claridad la situación por la que se está atravesando.
Aumento de creatividad, concentración y capacidad de acción.
Objetivos
Encontrar un espacio interno desde la calma y la sanación.
Tener un reconocimiento de lo que soy y de lo que me está sucediendo.
Desarrollar el autoconocimiento y la automotivación.
Despertar la energía de la acción para el cambio y transformar tu vida de forma rápida y práctica.
Método Para empezar una terapia con cuencos,
es importante saber cuál es el propósito y que es lo que se quiere
trabajar (aspectos emocionales, físicos o mentales). Se recomiendan
cuatro sesiones.