jueves, 21 de julio de 2011

VASUDEVA/VISHNÚ

Vishnú surgió de la síntesis de una deidad solar védica y el antiguo héroe guerrero adorado como Vasudeva, nombre que aparece por primera vez en una inscripción del sigloII a.C. del pilar de Besnagar, hallado cerca de Bhilsa. Identificado en su inscripción brahmi como Garuda-dhvaja, documenta la conversión al culto de Vasudeva de un embajador griego (Yavana), procedente del Asia occidental. Este testimonio marca el inicio de la historia documentada de adoración devota (Bhakti) en el subcontinente indio.
Las primeras imágenes visnuistas de Vasudeva-Krishna/Vishnú constituyen la imagen de culto del dios como gran héroe. Siempre aparece representado erguido, coronado y enjoyado como un rey, como el héroe mortal elevado al rango de deidad. Sus atributos principales, el arco, el disco, la maza y la caracola, se asocian al combate y subrayan su actitud marcial como guerrero y gobernante divino.
Vishnú se mantiene estrechamente vinculado a la realeza y su avatar más famoso es Rama, el héroe del poema épico Ramayana, que personifica el modelo de realeza perfecta.
Vishnú se muestra a través de varias formas supremas en reconocimiento de su papel central en mitos clave de la creación. La más destacada es la de Maha-Vishnú, el pilar arquetípico que constituye el centro del orden universal. Se le representa erguido, con cuatro brazos adornados con sus atributos habituales, la caracola, el disco, la maza y el arco, o bien con más frecuencia, haciendo el gesto varadamudra, que indica la concesión de sus deseos a un devoto.

 

DAVASATARA (Las encarnaciones de Vishnú)

En el hinduismo, Vishnú es el supremo otorgante de gracia, según el pensamiento vishnuita, ha protagonizado periódicamente encarnaciones y descensos (avatara) a la Tierra en momentos de peligro para salvar al mundo de la destrucción de las fuerzas demoníacas y para restablecer el orden y la estabilidad en el universo.
Los primeros cuatro avatares de Vishnú tienen forma de animal,  lo cual indica la adaptación del culto a la naturaleza dentro de la corriente principal brahmánica. Los tres primeros son muy antiguos, con un posible origen en cosmogonías prevédicas; los restantes tratan a Vishnú como héroe y pertenecen a la tradición al culto Vashudeva-Krishna .
La lista canónica más aceptada de encarnaciones de Vishnú consta de 10, los desavatara, si bien el dios tiene hasta 64. Esas 10 formas, con pequeñas variaciones, aparecen amenudo representadas en el arte de los templos vishnuistas:

1.    Matysa, el pez, asociado al mito de una gran inundación, un diluvio, y considerado la primera intervención divina de Vishnú, gracias a la cual salvó los Vedas de la destrucción.


2.    Kurma, la tortuga, cuya misión fue recuperar tesoros divinos perdidos en el diluvio y sobre todo, el néctar divino (amrita). Esa labor ingente requería la colaboración tanto de los dioses como de los demonios, que juntos utilizaron una montaña para “remover el océano”, con la ayuda de Vishnú, que, convertido en tortuga, les facilitó la roca necesaria.


3.    Varaha, el jabalí, que llegó expresamente a la Tierra (personificada en diosa) para rescatarla del diablo Hiranyaksha, que la había llevado a las profundidades del océano cósmico. Varaha la hizo ascender con su colmillo, una imagen que aparece en el relieve monumental de Udayagiri.


4.    Narashimha, el hombre león, forma en la que Vishnú desciende para destruir al rey demonio Hiranyakashipu.
Este avatar confirma el papel de Vishnú como protector temible de sus fieles y se hizo muy popular entre los reyes a principios del periodo medieval, puesto que se identificaba con sus cualidades de valor, fuerza y rectitud moral.

 Narasimha

5.    Vamana, el enano Brahmán, enviado para restablecer el orden amenazado por el benigno rey Bali, a quien Brahma había concedido jurisdicción sobre toda la Tierra y los cielos como amenaza para los demás dioses. Vishnú se le apareció como brahman deforme y le pidió todo el terreno que pudiera abarcar  en tres pasos. Un vez concedido el deseo, Vishnú se manifestó como un ser inmenso y abrazó la tierra y el cielo, por lo que se le conoce como Trivikrama (el que da tres pasos, el conquistador de tres mundos).


6.    Parashurama, Vishnú con un hacha, que descendió a la tierra en la época anterior a la actual era de Kali yuga, para proteger a la casta sacerdotal de los brahmanes de la nobiliaria y guerrera que los oprimía.



7.    Ramacandra, avatar Rama, tal como parece descrito en el Ramayana. Este poema se sigue desarrollando en el Mahabarata. Aparece acompañado en muchas de sus proezas del mono guerrero Hanuman.

 

8.    El avatar Krishna está rodeado de leyendas repletas de aventuras románticas, narradas en el Bagavata-Purana y el Mahabarata, el poema épico indio más largo, que explica los sufrimientos provocados por las contiendas y los enfrentamientos entre dos grandes familias, los Pandava y los Kaurava.

 

9.    El Buda. No todos los seguidores de Vishnú (ni los budistas) aceptan la incorporación del Buda al sistema vishnuita. En realidad se trato de una estrategia ante una fe rival: racionalizar y neutralizar la autoridad del Buda asignándole un lugar en la concepción vishnuita del orden universal. Con frecuencia, durante el periodo pala, a finales de la época medieval, se instalaban imágenes del Buda en los santuarios hindúes para que se las adorase como Vishnú. En el templo de Jagannatha, en Puri, hay un santuario consagrado al avatar de Buda.



10.                     Kalki , que aparecerá como mesías al final de la edad actual, Kaliyuga, cabalgando a lomos de una montura blanca para emitir juicio; en la iconografía escultórica, Kalki se representa a menudo como un ser humano con cabeza de caballo y puede confundirse con Hayagriva, una deidad caballo que a veces se considera un avatar menor de Vishnú creado para proteger sus escritos sagrados.