sábado, 13 de julio de 2013

NUESTRA CAJA DE HERRAMIENTAS

Ayer con una amiga, también profesora de yoga, estuvimos hablando de cómo la gente se toma su camino espiritual.
Me decía, "¿No te das cuenta de que hay gente que si no se mete en una secta no se sienten espirituales? 
El problema es que no se dan cuenta de que da igual que profesión tengas. Ya puedes ser un carnicero, que se pasa el día cortando carne, pero en su interior puede llevar perfectamente su propio camino espiritual". 
Yo me reía, sobre todo porque me estaba imaginando a algunos conocidos diciendo "¡Oh Dios mío, un carnicero nunca podrá llegar a alcanzar una meta espiritual descuartizando animales!"
Pero independientemente del punto vegetariano del comentario, es cierto, uno no tiene por que hacerse cura, monje saolín, o ir vestido con ciertos hábitos. . . (no hace falta ni que ponga el refrán ¿verdad?).
Hablábamos de la importancia del yoga o cualquier disciplina que se le parezca, utilizada como herramienta. Esto es algo que me ha sido enseñado para utilizarlo en mi propio beneficio o para ayudar al resto.
También es verdad que somos muchos los que nos tomamos el yoga como un modo de vida, pero, para mí, siempre bajo mi punto de vista, me parece un error cuando terminamos siendo esclavos de la herramienta y dejamos de pensar por nosotros mismos para pensar de la manera en  que nos dicen "los maestros", o actuamos en base a ciertos cánones para no estropear nuestra imagen.
Por ejemplo, tuve una alumna de bhangra y bollywood que se quedó sorprendida cuando se enteró de que me gustaba el grupo Extremoduro. Me dijo:"Hala, es que como pareces tan espiritual, pensaba que no te gustaba esta música". Y yo le dije que una cosa no quita la otra, me gusta mucho el rock y el punk y también los mantras. Pero me da mucha pena ver a gente que se mete en este mundo y esconde sus gustos, lo que les hace ser ellos mismos.
En otra ocasión, estando en un festival de yoga, el profesor que iba a dar la clase, fue preguntando uno por uno a los presentes cuál era nuestro color favorito; bueno, pues la gran mayoría dijo que el blanco, y muy pocos fuimos los que dijimos otro. 
Yo me reía por dentro porque estaba segura de que si la reunión hubiera sido de góticos hubieran dicho el negro y si hubiese sido de princesas Disney hubieran dicho el rosa.
Es el hecho de amoldarse a las exigencias para agradar al maestro, cuando al maestro, por norma general le da completamente igual. La situación fue muy graciosa.
Pero que suceda esto no es algo malo, al contrario, es algo bueno, porque llega un momento en el que te cansas de fingir ser una persona que no eres y te preguntas ¿Por qué la herramienta me está dominando a mí y no yo a la herramienta? Pues porque si no somos capaces de manejar nuestra propia mente, cómo lo vamos a hacer con una herramienta.
Lo mejor, y ya lo dice el Tao Te Ching, para mí, es el camino del medio, el neutral, el equilibrado, ese en el que puedes ser un gótico vegetariano que practica yoga, o un profesor de yoga que de vez en cuando le gusta irse a jugar un partido de fútbol con sus antiguos compañeros de la universidad. 
Nuestros gustos no deberían estar reñidos con nuestro camino espiritual, tú eres como eres, y seguramente no serías más feliz abandonando cosas que sí te dan placer.
El camino espiritual sirve para que tú esté mejor contigo mismo, y conozcas a tu verdadero yo, no para que borres las cosas que te hacen especial, o que hacen que le gustes a los demás.
Simplemente son herramientas a nuestra merced para poder avanzar y ser cada vez más felices siendo quien somos. Entendiendo y aplicando las palabras de los maestros sin la necesidad de volvernos uno de sus clones. 
Cada uno es único, sé tú mismo, porque como dice mi amiga "Si intentas ser un ángel es porque consideras que no lo eres".