jueves, 18 de julio de 2013

Sadhvis: las mujeres santas de la India



Al contrario que muchos Sādhus, jóvenes y de sexo masculino, las
mujeres jóvenes y hermosas no suelen verse en comunidad. Cerca del
diez por ciento de los Sādhus son mujeres, llamadas sadhvis, pero la
mayor parte de ellas son de avanzada edad, pues se convirtien en sadhvis
después de enviudar.
Esto refleja la posición de la mujer, generalmente subordinada en la
sociedad india e incluso la posición más marginal aún de las viudas -- la
creencia popular es que las mujeres tienen que nacer otra vez como
hombres antes de que puedan liberarse espiritualmente.
Sobhna Giri pertenece al Juna Akhara. Se incorporó a la vida de
Sādhu siendo aún una niña y comprometiendose de esta forma
para siempre con el celibato y otras prácticas ascéticas.
Sadhvis de Juna Akhara
Elegir la vida de Sādhu era -- y es
todavía -- casi la única manera
respetable de escapar a la “muerte en
vida” de la viudez.
Sin embargo, desde tiempos
inmemoriales siempre ha habido Sādhus
femeninas. Y, como los hombres,
algunas han elegido la vida de Sādhu en
sus adolescencias, convencidas como
estaban de su predestinación espiritual.
Muchas sectas no admiten a mujeres porque los célibes temen sus “influencias corruptoras”; algunas sectas son
mixtas, pero en ese caso las mujeres Sādhus viven en espacios separados; en algunas subsectas de menor
importancia todas son mujeres.
Aunque en términos generales su posición en la jerarquía espiritual es inferior a la de los hombres, ha habido siempre
grandes santas y las mujeres Sādhus se tratan con mucho respecto -- por ejemplo se dirijen a ellas como “Mataji,”
“venerable madre”.
Mahadevi
Hace tiempo, las sadhvis
también vagaban desnudas.
Una famosa santa - y poetisa
- que vivió en el siglo XII,
vagaba cubierta únicamente
con sus largas trenzas.
Mahadevi (gran diosa) tal
como la llamaron, o Akka
(hermana mayor) se enamoró
de Śiva.
A losdiez años, la iniciaron en
la adoración de Śiva, que ella
llamaba “el Señor Blanco
como el jazmín”. Permaneció
vagando, como una mujer
salvaje, como una diosa
intoxicada, buscando por
todas partes su amante
divino.
La desnudez ritual debió haber sido rara en los días de Mahadevi,
pues provocaba atenciones incómodas de los hombres, que de vez
en cuando intentaban molestarla.
Pero la práctica no desapareción nunca completamente. Hace cien
años, el antropólogo John Omán se encontró con una Sadhvi
desnuda.