lunes, 14 de noviembre de 2011

LOS DIEZ CUERPOS


1º CUERPO ESPIRITUAL O ALMA

Se dice que el alma se aloja en la glándula pineal, de ahí que se afirme que esta glándula es el centro físico más espiritual del cuerpo.
Cuando el cuerpo espiritual no está equilibrado, la persona suele sentirse deprimida, débil y puede desarrollar más pensamientos negativos. A este tipo de personas les es difícil comprometerse y necesitan despertar el amor.

2º CUERPO, MENTE NEGATIVA

La mente negativa es el cuerpo que nos avisa y hace ver las desventajas y peligros que pueden acontecer en nuestra vida diaria.
Cuando este cuerpo no funciona bien, la persona no dispone de una defensa intuitiva; tienden a apegarse al mundo material y/o a otras personas. También suelen ser individuos con una visión negativa de la vida.
Hay que comprender que las sensaciones negativas que proceden de este segundo cuerpo no son malas, si no avisos instintivos.

3º CUERPO, MENTE POSITIVA

La mente positiva es la que nos hace ver las ventajas, en nuestras decisiones, nuestros actos y en otras facetas de la vida.
Cuando este cuerpo está equilibrado, la voluntad se fortalece, haciendo a la persona más optimista y dotándola de un mejor sentido del humor.
La mente positiva también hace al individuo valerse de su poder interior con mayor facilidad.
Cuando este cuerpo no funciona bien, la persona es menos receptiva y los pensamientos negativos se apoderan de ella.

4º CUERPO, MENTE NEUTRAL

La mente neutral es la encargada de controlar y equilibrar a la mente negativa  y a la mente positiva. Es la que hace el papel de juez entre ambas y la que las silencia cuando entran en conflicto; un conflicto que en nuestro interior lo percibimos como el diálogo interno de dos voces discutiendo.
La mente neutral las calma, las equilibra y las hace callar para que la mente de la persona permanezca clara.
Una buena forma de fortalecer este cuarto cuerpo es meditar.
Cuando la mente neutral es débil, a la persona le cuesta tomar decisiones, ya que las otras dos mentes  se hayan en conflicto  y esto es lo que provoca las dudas.  También puede producirse un sentimiento de victimismo y ausencia de compasión.
Es importante equilibrar esta mente para desarrollar humildad.

5º CUERPO FÍSICO

El cuerpo físico es el hogar de los otros nueve cuerpos; por lo tanto, hay que cuidarlo  como si de un templo se tratara, vigilando lo que comemos y manteniéndolo en forma a través del ejercicio.
El cuerpo físico nos dota con la capacidad del sacrificio y también ayuda a equilibrar diferentes aspectos de nuestra vida.
Este cuerpo representa al maestro, cuando está fuerte. Esto quiere decir que la persona es capaz de explicar ideas abstractas y transmitirlas a otros desde la maestría.
Sin embargo, cuando el cuerpo físico es débil, puede que te sientas furioso, celoso, competitivo y desagradecido. También pueden aparecer problemas con la expresión verbal y se puede llegar a sentir miedo por estar en la posición del maestro.

6º CUERPO, ARCO DE LUZ

El arco de luz, también conocido como la aureola, está conectado con el sexto chakra, la glándula pituitaria.
La proyección de este va de oreja a oreja, circundando la cabeza. Las mujeres poseen un segundo arco que va de pezón a pezón.  
El arco de luz protege la franqueza y la gracia de la persona. También aporta enfoque para mejorar la concentración a la hora de meditar.
El color del arco suele ser blanco, gris o azulado y se le considera el punto de equilibrio entre el reino físico y el cósmico.
Cuando el arco de luz se encuentra débil, la persona puede mostrar sobreprotección, dificultad  a la hora de meditar  y las cuesta relacionarse con el infinito.
También puede causar un desequilibrio glandular.
Para mantener fuerte el sexto cuerpo, es recomendable hacer meditaciones enfocadas en el tercer ojo.

7º CUERPO, EL AURA

El aura, también denominada 8º chakra, es el campo electromagnético que rodea nuestro cuerpo.
Esta se proyecta a través de la piel en todas direcciones. Posee todos los colores del espectro de luz y su amplitud puede variar. Vistiendo de blanco el aura puede ampliar su proyección hasta treinta centímetros.
Los colores en el aura pueden indicar el estado físico y anímico del sujeto. Cuando los colores son oscuros, la persona puede estar enferma o presentar confusión y/o perturbación mental. Si por el contrario, el aura muestra colores claros, esto denota que la mente del sujeto es clara y su alma es pura.
El séptimo cuerpo es el escudo que nos protege de la negatividad externa, procedente de personas o situaciones.
El aura ha de ser fuerte para que esta pueda contener nuestra fuerza vital y repeler la enfermedad.
Este cuerpo también mantiene alta nuestra autoestima.

8º CUERPO PRÁNICO

Cuando hablamos del cuerpo pránico nos referimos, esencialmente a la energía pránica.
Esta fuerza se encuentra en nuestra respiración en los alimentos y en el tacto.
El prana ayuda a purificar la sangre, controla la temperatura corporal y es la encargada de empujar a la energía kundalini por la columna hacia el cerebro.
Las energías de las que está compuesto el cuerpo pránico se denominan Prana y Apana, o también, energía de asimilación y energía de eliminación.
En el Caduceo, la insignia médica, estas energías son representadas por las dos serpientes que se enroscan en una vara central. La vara representaría la columna vertebral  y su canal central, Sushmana, y las serpientes los canales Ida y Pingala, por donde circulan prana y apana.
Cuando este cuerpo no funciona bien, la persona se vuelve perezosa. Necesitará trabajar más el plano físico y practicar ejercicios de pranayama.

9º CUERPO SUTIL

El cuerpo sutil también es conocido como “el huevo cósmico” y es el caparazón donde se aloja nuestra alma.
Se dice que el cuerpo sutil es en el que quedan grabadas todas las vidas pasadas por las que ha pasado nuestra alma, como si de un código genético se tratara.
Cuando este cuerpo no está bien, la persona tiende a  apegarse a lo externo en lugar de la esencia.

10º CUERPO RADIANTE

El cuerpo radiante te da presencia. Su proyección va más allá del cuerpo sutil y en una persona altamente evolucionada puede alcanzar miles de kilómetros.
Cuando el cuerpo radiante no está equilibrado, el aura se debilita y la presencia de la persona carece de impacto.
Para aportar energía a este cuerpo, es bueno que la persona se deje crecer el cabello  para controlar la frecuencia  del cuerpo radiante.