martes, 3 de enero de 2012

Capítulo 20 del Tao Te Ching

Deja de pensar y finalizarán tus problemas.
¿Qué diferencia hay entre sí y no?
¿Qué diferencia entre éxito y fracaso?
¿Debes valorar lo que otros valoran,
evitar lo que otros evitan?
¡Qué ridículo!

Los demás se agitan
como si se hallaran ante un gran desfile.
Sólo yo me despreocupo,
sólo yo permanezco inexpresivo
como un niño antes de descubrir la risa.

Otros tienen lo que necesitan;
sólo yo no poseo nada.
Sólo yo vago sin rumbo
como alguien sin hogar.

Soy como un idiota, mi mente está vacía.
Otros brillan;
sólo yo soy oscuro.
Otros son agudos;
sólo yo soy lerdo.
Otros tienen ideas claras;
sólo yo ignoro.

Voy a la deriva como una ola en el mar;
viajo sin propósito, como el viento.

Soy distinto a los demás.
Bebo de los pechos de la Gran Madre.