domingo, 4 de marzo de 2012

Capítulo 27 del Tao Te Ching

Un buen viajero no tiene planes fijos
ni está empeñado en llegar a parte alguna.
Un buen artista permite
que su intuición le guíe donde quiera.
Un buen científico se libra de conceptos 
y mantiene su mente abierta a lo que es.


Así, el maestro es accesible a todos
y no rechaza a nadie.
Emplea todas las situaciones
y no desperdicia nada.
A esto se le llama encarnar la luz.


¿Qué es un buen hombre sino maestro de un hombre malo?
¿Qué es un mal hombre sino la tarea de un hombre bueno?
Si no comprendes esto, te perderás 
por inteligente que seas.
Este es el gran secreto.