miércoles, 26 de enero de 2011

MEDITACIÓN PARA EL CAMBIO

POSTURA:
Siéntate en postura fácil o en una silla, con la espalda recta.



MUDRA:
Dobla los dedos hasta que las yemas toquen la parte interior de los nudillos, justo donde comienzan los dedos. Junta las manos y llévalas a la altura del centro del pecho. Las manos se tocan solamente en dos puntos: los nudillos del dedo corazón y las puntas de los pulgares. Los pulgares señalan hacia el centro del pecho y se aprietan entre sí.

CONCENTRACIÓN:
Ojos cerrados y dirigidos al tercer ojo.

RESPIRACIÓN:
Haz una respiración larga y profunda, siempre por la nariz. Enfoca toda la atención en el flujo de la respiración.

TIEMPO: De 11 a 31 minutos.

FINAL: Inspira profundamente, retén el aire 10 segundos, espira y relájate durante 5 minutos.

COMENTARIO: Esta meditación te ayudará a desapegarte de tu ego y por lo tanto a cambiar profundamente. Cundo nos identificamos con el ego, este no nos deja ver nuestra verdadera madurez y potencial y esto crea un estado constante de molestia mental.
La diferencia ente tu realidad y tu percepción de ella, a través del ego, crea dudas, y las dudas crean miseria. Dudar hace que la proyección de tu aura mengüe 90 cm. El ego no dejará que cambies con facilidad, ya que este bloquea la comunicación. Para salir de la oscuridad, te tienes que evaluar a ti mismo.
Practica esta meditación como ayuda para el proceso de la auto-evaluación y para examinar a fondo al ego para poder cambiar y desbloquear la comunicación subconsciente.